Las aventuras de Moises
Las aventuras de Moisés es una pequeña novela de acción e intriga protagonizada por Moisés, un joven atrapado y sin salida que se verá obligado a tomar la decisión de su vida. La vida de sus amigos está en juego y no puede equivocarse..
Tu puedes dirigir el destino de Moisés, para ello simplemente escribe un pequeño parrafo que continue el anterior. Es muy sencillo y aditivo. Al final del verano publicaremos la historia completa y la distribuiremos en PDF.
Estas son las aportaciones hasta hoy:
Aquella tarde no era como las demás tardes de verano. Moisés lo sabía, pero no habia nada que hacer, ya era demasiado tarde para ...
para llamarla y ver qué sucedía.
En el caso de que se hubiera decidido al otro lado de la línea no quedaba más que un despojo humano que anteriormente fue una bella chiquilla que sostenía el auricular en una mano con la cara descompuesta, el alma atribulada y una mano trémula que no se decidía a marcar.
Jamás hubiera ninguno de los dos pensado que todo acabaría así cuando...
cuando vino a su memoria todo lo que habían vivido juntos aquel verano, cómo la conoció, su mirada, su sonrisa, su pelo meciéndose con la tibia brisa del verano... No se podía imaginar cuánto significaba todo esto para él, cuánto echaría de menos esos momentos, esas sensaciones... Justo en ese instante se dio cuenta de...
que habia recibido un email de su amigo, aquel con el que estuvo el día anterior tomando un café y hablando de lo mucho que echaba de menos su anterior colegio, donde había pasado muy buenos momentos con otras personas que ya se no se encontraban alli. Pero supo que....
Pero supo que... no, no le serviría de nada el haberse percatado. La suerte estaba echada, ya no había marcha atras.
Las personas con las que se había involucrado, aunque de manera involuntaria, no aceptarían una negativa de su parte. No se juega con este tipo de sujetos -- la noche ocultaba la negra sillueta de la ciudad, las calles desiertas y silenciosas, tal y como se encontraba su alma en ese momento, la incertidumbre lo aplastaba
cuántos sentimientos encontrados atenazaban su alma en este momento. Pero tenia claro lo que quería a pesar de no tener idea de cómo lograrlo. Necesitaba despejar su mente, encontrar la forma de lograr su objetivo. No podia darse el lujo de cometer algún error. Que momento mas inoportuno para ...
enamorarse de ella. No podia llamarla para avisarla del gran peligro que corría. No podia decirle lo que le obligaban a hacerle, no podia, no. Debia hacerlo o no volvería a ver a su amigo con vida. Ellos lo tenían y habían sido demasiado claros respectos a sus intenciones.
Debía decidir, su mejor amigo o esa extraña chica que solo sabia meterse en lios.
No dejaba de darle vueltas a la cabeza, mañana sería el gran dia. De repente se le ocurrio algo, quizá podría salvarlos a los dos aunque era una apuesta muy arriesgada. A estas alturas el riesgo se había convertido un elemento más de su vida cotidiana.
de esa manera se puso apensar en q era lo mas importante para el, y cuando vio q por esos momento vinieron a asu memoria recuerdos de su amisytad con aquel joven llamado jean carlos el cual le ofrecio su amistad por mas de 19 años y vio q solo conocia a esa jovencita llama camila la cual le trajo varios problemas decio obtar por su amigo , porq la amistad es mas fuerte q pueden tener las personas a q el amor va y vienre pereo la amistaD PERDURA Y .............
elegir entre amistad y amor, fue algo dificil, pero ya lo había hecho. Además valían mas sus recuerdos que dos polvos rápidos. Ellos estaban al acecho.
Y hoy es el gran dia, hoy se decide todo lo que tenía que pasar. Son las 7 de la mañana cuando sonó el despertador, inutilmente porque Moisés no había dormido en toda la puta noche. Había estado perfilando su plan, atando los últimos cabos y haciendo algunas llamadas a Keizar, su contacto en Berlín.
Cogío su pequeña bandolera de Springfield, las llaves, un biofrutas y el revolver de balas de oro, y salió a la calle...
todavia estaban las farolas encendidas, y empezaba a caer lluvia, pero no se impedia, la parada de taxi le quedaba cerca.
Corrió unos metros que le separaban entre la puerta y la marquesina donde estaba la señal de la parada. Cuando iba a dar los ultimos pasos, observo que alguien muy cercano a el, le estaba observando desde una ventana de la acera de enfrente, aunque no se detuvo y siguio hasta coger el taxi que acababa de llegar y nadie mas habia alli para cogerlo. Aunque no pudo evitar...
Continuar la Historia
Enviado el Sábado, 2 de Julio del 2005 (5:18:25) por migue