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Historias de la Fuentes Viejas, Fuentes de Cesna (Algarinejo)

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Historias de la Fuentes Viejas, Fuentes de Cesna (Algarinejo)

Autora: JULIA CORRALES

El sol acababa de picar la "Piedra las 9", en el Tajo de la Villavieja, aquella mañana gélida del 8 de Enero de 1919.
La neblina, que subía del Genil, se interponía, como un velo de tul, entre sus rayos y el paisaje de Fuentes de Cesna. Un paisaje bordado de caminos, veredas, cortijos; caminos que se encuentran para seguir partiendo. Olivos.
Más arriba, a espaldas del pie del tajo sobre el que se asienta con manchas esparcidas de chumberas y pitorros, los chaparros y encinas, tomillo y romero, delatan el bosque mediterráneo.
A sus pies, granados, melocotoneros, membrillos, higueras y otros frutales, salpican las lomas y paratas que, en su momento, albergarán las hortalizas.
Desde esta atalaya, el panorama surge con pliegues y repliegues entre los que serpentean las acequias -amamantadas por las fuentes del pueblo- que se bifurcan, en múltiple arabesco, como hilos de plata, sobre la superficie verde.

Un grupo de vecinos, de este pequeño pueblecito del poniente granadino, se dispone a recorrer "el camino" que les llevará a asegurar el sustento por una temporada.
Las cuadrillas, con pasos perezosos, van acercándose a La Plaza, de donde partirán hacia el Cortijo Primores.
Rafalillo, un zagal de unos 12 años, preguntó a su padre:
-¿E´htá mu lejo´h La Rincona?
-Güeno; mu lejo´h, lo que se dice mu lejo´h, no. Pero e´htá lejillo´h.
-¿Cómo endaquí a ónde?
-Mira:llegaremo´h a La Rincona a to´hco mo´hco (a tosco mosco), y de allí , al cortijo, e´h pan comío.

Alguien salía de la taberna de la Fulgencia. Se había adelantado para meter el estómago en calor, con una copa de anís Machaquito elaborado en las destilerías de Rute, como hiciera día tras día, todas las mañanas, antes de dejar atrás la Fuente del Caño, camino del tajo de trabajo.

Los aceituneros se ponen en marcha.
La hija del "Pintao" llena su cátaro en la fuente de La Plaza.
-Qué, ¿tú no va´h a la vará?- le pregunta la Antonia "Carrizala" que está tapando, con el corcho, el suyo ya rebosado.
-Hija, acá no tenemo´h esa suerte. ¿no ve´h que yo no puedo hacerle regalía´h almanijero?.
-No te ponga´h así, mujer; otra vez será. No hay sitio pa to´h.

El grupo desciende por el Barranco del Molino, La Lomilla, y penetra en el Llano del Olivar, a espaldas de los torreones de Los Castillos, -vestigios de otros tiempos- vigías del Genil, para cruzar éste en la “barca" que los señores del Cortijo del Río poseen como medio para transportar a sus operarios y ganado, de una parte a otra de la finca, cruzada por el río.

Al cuidado de la misma hay una familia del pueblo que, por concesión de los señores, y por una cantidad previamente estipulada, prestan el mismo servicio a jornaleros y personal que ha de viajar a Loja por carretera.

No tenía que forzar la imaginación, para situar las escenas, la chiquillería del pueblo cuando jugando a la comba cantaba:
Al pasar la barca/ me dijo el barquero:/ las niñas bonitas no pagan dinero./ Yo no soy bonita /ni lo quiero ser./ Tenga mi dinero / y páseme usted.

Para leer más pincha abajo

La comitiva dejaba atrás Iznájar, encaminándose hacia Cuevas de S.Marcos.
Iznájar. La antigua Hisn Axar, auténtico nido de águilas, en la frontera del Reino Nasrí, conquistada por Juan II en 1431, y que en 1466 pasó a manos del Conde de Cabra , como premio a los servicios prestados a la corona de Castilla.
Iznájar, cuyos moradores en 1861 se sumaron a la insurrección del albeítar de Loja, Pérez del Alamo, uno de los próceres más relevantes de las agitaciones campesinas andaluzas del s.XIX. A ellas se refiere Díaz del Moral, el Notario de Bujalance, cuando en su obra del mismo nombre, dice:

"Como la fiera
del Gran Betis, cuando airado
dilata hasta los montes su ribera."

Como estaba previsto, cuando el sol se trasponía, los aceituneros dejaban atrás La Rincona y a tosco mosco, entraban por el portón del Cortijo Primores.
Hay que acomodarse. Los hombres dormirán en el pajar y las mujeres y los niños tenderán los jergones en el espacio asignado.

A estas alturas de la historia, ya había fallecido el mayor de los hermanos Wright, mientras que el segundo, dejando en Beires a Carmelilla y al "Cubano", en una etapa de la existencia de ambos menos romántica -¡por dónde irían aquellos tiempos!- se adentraba, tal vez, por la "Andalucía secreta" -como llamara en la década de los cincuenta, el etnólogo y sociólogo suizo Christian Spahni, a La Alpujarra- , haciendo suyo el sentir de Ben Safar, cantando a su tierra:
¡"Valle de Almería! ¡Haga Dios que jamás me vea privado de tí... que hay delicias que no existen en el paraíso eterno.

¡Qué orgullosa estaría Carmelilla si hubiera podido oir los piropos que esta ves, el suízo, echaba a su tierra y a su gente!:
"Que siente un gran amor a esta tierra por suextrema originalidad; que es una tierra querida y bendecida por los dioses donde el hombre, mejor que en cualquier otro sitio, ha encontrado su verdadera explicación; que la fuerza del andaluz no es la espada ni la política, sino su amor al suelo natal; que hace de su tierra su ideal y sintiéndose atado por lazos indefectibles; que..."

En el Cortijo Primores comienza la faena. Organización de las cuadrillas en el tajo, pues ya venían formadas por familias, afinidades y amistad.
Los hombres vareando, las mujeres y los niños recogiendo. A destajo. De sol a sol.

El veor sentencia:

-Atra´h que e´hte sarteo no e´htá bien h´echo.
La cuadrilla amonestada se muerde los labios de rabia
-Ya no´h han quitao el mejor olivo que teniamo´h delante!
-No habéi´h tenío vi´hta. ¡Haberla´h enterrao, so tonta´h !.
-Mariana, tú en el centro pa que no tenga´h que sartear; que con la barriga...

Más arriba el medior da la chapa correspondiente a cada fanega recogida.
El pesaor contabiliza los quilos que van entrando, antes de que los gañanes los retiren a la almazara.
El guarda caracolea entre los olivos -imitando al señorito- sobre el alazán con pelo color de la flor del granado y en la frente una estrella blanca.

Recopilado por Jorge Lopera. El andaluz, herencia de una realidad nacional.

Enviado el Jueves, 27 de Abril del 2006 (11:00:27) por migue



 
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