¿QUÉ ES UN VIRUS INFORMÁTICO?
Por definición, un virus es un programa que se
copia a sí mismo. Si quisiéramos profundizar un poco más, podríamos decir que es
un pequeño segmento de código ejecutable escrito en ensamblador o lenguaje de
macro, capaz de tomar el control de la máquina o aplicación en algún momento y
autorreplicarse, alojándose en un soporte diferente al que se encontraba
originalmente. Como soporte entenderemos el lugar donde el virus se oculta, ya
sea un archivo ejecutable, sector de arranque o documento. Los virus se suelen
componer de una sección dedicada a realizar una acción visible de cara al
usuario, conocida como payload y otra encargada de activarla, denominada
trigger.
Cuando se activa un virus, las consecuencias
son de lo más diversas. Desde las más inocentes como hacer sonar una melodía,
poner un mensaje en pantalla, hacer llover caracteres por nuestra pantalla o
cambiar la etiqueta de nuestro disco hasta de lo más devastadoras como formatear
el disco duro, borrar la CMOS, destruir el sector de arranque, borrar archivos,
destruir o encriptar la FAT, etc. El detonante de esta situación, el trigger
(gatillo) determina cuándo el virus ha de realizar su función visible. Un virus
puede estar programado para realizar su acción nociva poco a poco e ir
degradando así la integridad de la máquina o bien programado como una bomba
lógica y realizar esta acción una sola vez en un momento determinado (una fecha
concreta, una hora, al cumplirse cierto número de ejecuciones e incluso de forma
aleatoria).
El esquema de ejecución de un virus es
sencillo, si se cumple la condición definida por el gatillo, descarga su efecto
nocivo y en caso contrario trata de desplegarse por el sistema. A partir de este
esquema básico, podemos distinguir los virus de acción directa y los residentes.
Los de acción directa tienen un mecanismo de infección simple. Toman el control
del equipo, infectan a otros archivos y se descargan de la memoria. Son fáciles
de programar y de escasa difusión (menos del 1%), pues son de infección lenta.
Los virus residentes son mucho más que un simple programa TSR (Terminate and
Stay Resident), pues utilizan diversas técnicas para ocultarse y controlar de
alguna forma la máquina propagándose por el sistema en cualquier momento, por
ejemplo cuando se arranca un programa, se hace un simple DIR, o se introduce un
nuevo disco en la unidad.
CLASES DE VIRUS
Se suele hacer una clasificación de los virus
en función de dónde se alojan:
1.
Virus de sector de arranque:
Hasta hace poco, los más difundidos. Infectan
en el sector de arranque el MBR (Master Boot Record) o el DBR (Dos Boot Record)
existente en todos los discos duros y disquetes. El virus sustituye el código de
arranque original por su propio código o parte del mismo, almacenando la
secuencia inicial y el resto de sí mismo en algún lugar del disco. Se propaga
cuando introducimos un disco infectado en la unidad de arranque y encendemos el
equipo. El ordenador ejecuta el MBR del disco infectado, carga el virus, el cual
se copia al MBR del disco duro. A partir de ahí, todas las veces que arranquemos
nuestro equipo, se cargará el virus en memoria de forma residente. Este tipo de
virus infectan el PC, sin preocuparse por el sistema operativo que se ejecuta a
posteriori. Obviamente, con sistemas distintos a DOS o Windows 95, aunque el PC
esté infectado, el virus seguramente no se pueda seguir propagando, pero en
ocasiones sí realizar su función destructiva.
2.
Virus de archivo:
Este tipo de virus infecta a archivos
ejecutables como los del tipo EXE, COM, OVL, DRV, SYS, BIN, e incluso BAT. El
virus se añade al principio o al final de los archivos huésped. Su código se
ejecuta antes que el del programa que los aloja, pudiendo ser o no residentes.
Una vez en memoria, buscan nuevos programas a los cuales puedan trasladarse.
3.
Virus de acompañante (Companion):
Estos virus se basan en el principio de que
DOS, al encontrarse un programa COM y EXE en el mismo directorio siempre
ejecutará antes el primero. De esta forma, el virus creará un nuevo archivo COM
con el mismo nombre y en el mismo lugar que reside el archivo EXE a infectar.
Después de que DOS arranque el virus, éste a su vez suele arrancar el programa
original.
4.
Virus de combinación (Multipartite):
Son virus que pueden infectar tanto el sector
de arranque como archivos ejecutables, son una combinación de los dos primeros
tipos.
5.
Virus de macro:
Esta entre las novedades surgidas últimamente
en el mundo de los virus, aunque no son totalmente nuevos, parece que han
esperado hasta 1995 para convertirse en una peligrosa realidad. Por desgracia,
ya existe un número importante de virus de este tipo catalogados, que han sido
escritos en WordBasic, el potente lenguaje incluido en Microsoft Word.
Estos virus sólo afectan a los usuarios de
Word para Windows y consisten en un conjunto de macros de este procesador de
textos. Aunque el peligro del virus se restringe a los usuarios de Word, tiene
una importante propagación ya que puede infectar cualquier texto,
independientemente de la plataforma bajo la que éste se ejecute: Mac, Windows
3.x, Windows NT, W95 y OS/2. Este es el motivo de su peligrosidad, ya que el
intercambio de documentos en disquete o por red es mucho más común que el de
ejecutables.
El primer virus de este tipo que salió a la
luz se llamaba «WordMacro/DMV» y era inofensivo, ya que sólo anunciaba su
presencia y guardaba un informe de sus acciones. Escrito por Joel McNamara para
el estudio de los virus de macros, fue desarrollado en 1994 pero su autor guardó
el resultado hasta que observó la aparición del virus conocido por
«WordMacro/Concept». Tras ello, McNamara decidió hacer público su desarrollo
esperando que la experiencia adquirida sirviera de enseñanza para todos los
usuarios. Y aunque probablemente tenga un efecto negativo, McNamara ha publicado
también las pautas para crear virus que afecten a los ficheros de Exel.
«WinMacro/Concept», también conocido como
«WW6Infector», «WBMV-Word Basic Macro Virus» o «WWW6 Macro», no es demasiado
molesto, ya que al activarse infecta el fichero «normal.dot» y sólo muestra en
pantalla un cuadro de diálogo con el texto «1». Microsoft ya tiene disponible un
antivirus llamado «prank.exe» que distribuye gratuitamente entre sus usuarios
registrados, pero que también puede encontrarse en numerosas BBS, Internet o
Compuserve.
Sin embargo, la evolución de este tipo de
virus sigue su camino y ya se han detectado dos nuevas creaciones llamadas
«WordMacro/Nuclear» y «WordMacro/Colors». El primero de ellos puede llegar a
introducir un virus tradicional en el sistema o modificar la salida impresa o
por fax en determinados momentos. El «WordMacro/Colors», también conocido por
Rainbow o arco iris, cambia (cada 300 ejecuciones de la macro) la configuración
de colores de Windows.
De momento la macros conocidas para Word no
son capaces de infectar las versiones nacionales del programa, los usuarios
españoles pueden estar tranquilos ya que los comandos del lenguaje de macros han
sido traducidos al castellano y las macros creadas con versiones en inglés no
funcionan. No obstante, siempre es posible que alguien traduzca el virus o cree
uno nuevo. Por último, aclarar que aunque otros procesadores de texto como
WordPerfect o AmiPro son capaces de leer documentos escritos con Word, en estos
casos el virus no entra en acción por lo que no se corre ningún peligro.
6.
Troyanos y gusanos (Worms):
No son virus
propiamente dichos. Los troyanos son programas que, al igual que en la mítica
historia, bajo un aparente programa funcional, introducen en nuestro sistema
bien un virus, bien una carga destructiva directa. Por su parte los gusanos son
programas que una vez ejecutados no tienen otra función que la de ir consumiendo
la memoria del sistema, mediante la realización de copias de sí mismo hasta
desbordar la RAM.
7.
Virus De Nueva Hornada a
Aunque la principal novedad vírica ha venido
de la mano de los virus de macros, se han remotoizado en España nuevas
creaciones que merece la pena conocer para luchar contra ellas de manera
efectiva.
Se ha descubierto un virus que incrementa los
ficheros en 1.376 bytes simplemente por abrirlos. Una vez que el virus está en
memoria basta con una orden COPY o TYPE para que infecte el fichero. Su acción
pasa por borrar los ficheros de validación de antivirus como CPAV o Microsoft.
Muchos usuarios españoles se han visto
afectados por el virus 1.099, que si bien no es nuevo, es la primera vez
que aparece en nuestro país. Este virus se queda residente en RAM e infecta los
ficheros ".EXE" aumentando su tamaño en 1.099 bytes. Ha llegado a España a
través de los discos de drivers que acompañaban a una pequeña partida de tarjeta
Cirrus Logic, y se puede identificar ya que en los ficheros VER se señala como
«BIN3, Ver1.2» con fecha 27-5-94.
Por su parte, el virus MiliKK infecta
en primer lugar la tabla de partición para desde ahí comenzar con su siniestro
cometido. Emplea técnicas stealth por lo que no podremos ver cómo se queda
residente en la RAM, aumenta los ficheros ".COM" en 1.020 bytes e incrementa la
fecha de los ficheros infectados en 100 años. Además, cada vez que se enciende
el PC se visualiza el mensaje "M I L I K K".
Por último, en Sevilla se ha detectado el
virus DelCMOS, que como su nombre indica borra el contenido de la CMOS
cuando se arranca desde un disco duro con la partición afectada. Aunque borra la
información sobre la configuración de disqueteras, sólo es dañino con los datos
de los discos duros correspondientes al tipo 47.
8.
Virus En Internet
En ocasiones se propagan rumores que dan por
cierto noticias de dudosa procedencia. Más o menos esto es lo que ha sucedido de
un tiempo a esta parte con el virus por correo electrónico de Internet conocido
por Good Times. Lógicamente las primeras noticias de esta maligna creación
aparecieron en la «red de redes», en un mensaje alarmante que decía que si algún
usuario recibía un mensaje con el tema «Good Times» no debía abrirlo o grabarlo
si no quería perder todos los datos de su disco duro. Posteriormente el mensaje
recomendaba que se informara a todo el mundo y se copiara el aviso en otros
lugares. En esta ocasión el rumor es totalmente falso, aunque todavía sigue
existiendo gente que se lo cree y no es raro encontrar en algún medio de
comunicación electrónica nuevo reenvíos del mensaje original. De hecho, es
totalmente inviable la posibilidad de una infección vía correo electrónico.
·
El riesgo de contraer un virus
en la Internet es menor que de cualquier otra manera, tanto los mensajes de
correo, como las página WEB transfieren datos. Sólo si se trae un software por
la red y lo instala en su máquina puede contraer un virus
9.
Bombas Lógicas
Se trata simplemente de un programa maligno
que permanece oculto en memoria y que solo se activa cuando se produce una
acción concreta, predeterminada por su creador: cuando se llega a una fecha en
concreto ( Viernes 13 ), cuando se ejecuta cierto programa o cierta combinación
de teclas, etc.
FASES DE LA INFECCION
El ciclo de vida de un virus tiene tres fases
bien demarcadas como són:
Fase de infección:
Se produce cuando se ejecuta en una
computadora un archivo de programa
infectado por un virus. La acción que realiza un virus al infectar un programa
modifica el código ejecutable de dicho programa, introduciendo su propio código
al comienzo y desplaza al final del archivo lo que estaba allí. Si el programa
es ejecutado, el sistema operativo copia en la memoria RAM el contenido del
archivo que lo almacena, y luego le da el control a la primera instrucción del
programa.
En este momento ocurren dos eventos: primero el virus queda residente, lo que le
permite desplegar todas sus habilidades para esconderse y contaminar otros
programas; segundo, modifica en la memoria RAM el programa con el virus de tal
manera que quedé tal y como era antes de ser infectado, y luego le da el
control.
Fase de latencia:
El virus trata por todo los medios de infectar
el mayor número de archivos y, para lograr su propisito con mayor rápidez
infecta los archivos del sistema asegurandose de que cada vez que se arranca el
sistema toma el control.
Fase de activación:
Se desata toda la furia del pequeño programa
y realiza la "maldad" para lo que fue programado inicialmente. En este momento
es cuando el usuario se da cuenta de que su sistema ha sido atacado por un
virus, en la mayoria de los casos es demasiado tarde.
PROGRAMAS CON INGENIO
La popularización de Internet no ha venido
sino a agravar el problema de los virus, pues es posible encontrar amplia
información de cómo generarlos e incluso existen programas y páginas Web que
permiten con unos simples menús crear nuestro virus "a la carta". A todo esto
hemos de añadir que la creación de un virus de macro es mucho más sencilla que
los "tradicionales" pues éstos se realizan en un lenguaje de programación de
alto nivel. El éxito o fracaso de la difusión de un virus depende en gran medida
de la capacidad de pasar inadvertido de cara al usuario o a un producto
antivirus. Diversas son las técnicas empleadas a tal fin, describiremos aquí
algunas de ellas:
1.
Mecanismos de Stealth
(sigilo): Éste es el nombre
genérico con el que se conoce a las técnicas de ocultar un virus. Varios son los
grados de stealth, y en ellos se engloban argucias tan diversas como la
originalidad y nivel del autor permiten. A un nivel básico basta saber que en
general capturan determinadas interrupciones del PC para ocultar la presencia de
un virus, como mantener la fecha original del archivo, evitar que se muestren
los errores de escritura cuando el virus escribe en discos protegidos, restar el
tamaño del virus a los archivos infectados cuando se hace un DIR o modificar
directamente la FAT, etc. Técnicas de stealth avanzadas pretenden incluso hacer
invisible al virus frente a un antivirus. En esta categoría encontramos los
virus que modifican la tabla de vectores de interrupción (IVT), los que se
instalan en alguno de los buffers de DOS, los que se instalan por encima de los
640KB e incluso los hay que soportan la reinicialización del sistema por
teclado.
2.
Virus polimórficos:
La mayor parte de los productos antivirus basan su análisis en un escáner que
estudia y compara secuencias de los ejecutables a partir de unos patrones de
secuencias víricas. En ensamblador podemos encontrar multitud de secuencias
distintas que tienen un resultado equivalente. Por otro lado, podemos cambiar el
orden de los bloques de instrucciones de un virus y seguiremos teniendo lo
mismo. Basándose en esto aparecieron los virus polimórficos, que cambian de
aspecto cada vez que se replican. Los primeros constaban de tan solo unas
cuantas mutaciones por virus, pero la aparición de motores de polimorfismo
estándar consiguen muchos miles de mutaciones de un mismo virus.
3. Técnicas de encriptación: Al igual
que sucede con el polimorfismo, si un virus encripta su código, un escáner
analizador de patrones nunca encontrará la secuencia vírica original. Al
principio las encriptaciones eran sencillas, pero también han ido apareciendo
motores de encriptación como MtE, SMEG o TPE que complican tremendamente el
trabajo a los antivirus.
NOMENCLATURAS Y CERTIFICACIONES
Ante la masiva proliferación tanto de virus
como de productos destinados a su tratamiento, nos encontramos en la necesidad
de que algún organismo reconocido de carácter internacional certifique los
productos antivirus y, asegure su correcto rendimiento. En un antivirus lo más
importante es la detección del virus y, al estudio de tal fin se dedican
asociaciones como la ICSA (International Computer Security Association) -
antes NCSA - o Checkmark. Ambas siguen procedimientos similares; en concreto,
para que la ICSA certifique un producto antivirus, ha de ser capaz de detectar
el 100% de los virus incluidos en la Wildlist (lista de virus considerados en
circulación) y al menos un 90% de la Zoolist (una colección de varios miles de
virus no tan difundidos de entre los más de 14.000 conocidos). La certificación
de un producto se lleva a cabo cuatro veces al año, sin el conocimiento del
fabricante y con una versión totalmente comercial, con lo que se asegura que la
versión que se certifica es la que llega directamente al usuario y no una
especialmente preparada para el test.
Por otro lado, cuando un investigador
encuentra un nuevo virus, ha de darle un nombre con el que se le conocerá en un
futuro. ¿Qué nombre le debe dar? Como quiera que el investigador decida
llamarlo, es muy posible que al mismo tiempo, en algún otro lugar, otra persona
haya estado trabajando sobre él y le llame de otra forma. Por esta razón
encontramos en ocasiones múltiples nombres para un mismo virus. Los virus
normalmente suelen incluir un nombre, pero se intenta no utilizar tal
denominación para no gratificar de ésta forma a su autor. Por todo ello hemos de
ser conscientes de que no existe un nombre correcto para ningún virus, si bien,
muchos programas antivirus aceptan la nomenclatura propuesta por el EICAR
(European Institute for Computer Antivirus Research).
LOS VIRUS Y LOS ACTUALES SISTEMAS OPERATIVOS
Son muchos los que piensan que el problema de
los virus está ligado exclusivamente al DOS y que desaparece con la llegada de
los sistemas operativos de 32 bits. Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es
que no existe ningún sistema totalmente inmune a virus informáticos, y sería muy
difícil diseñarlo sin que éste perdiera funcionalidad. Aparte de los virus de
macro, efectivos en cualquier plataforma, ya se pueden encontrar virus
específicamente diseñados por ejemplo para Windows 95. Asimismo, este afamado
sistema ha sido diseñado desde el principio para mantener un alto grado de
compatibilidad con DOS, lo que inevitablemente le hace vulnerable a la inmensa
mayoría de los virus diseñados para éste sistema operativo. Lejos de evitar el
problema, queda agravado, pues aunque Windows 95 impide la escritura directa en
determinadas zonas del disco duro, si el virus se carga en memoria antes de la
carga del propio sistema, en cada ventana de DOS que tengamos abierta, tendremos
el virus activo lo que multiplica terriblemente su expansión. Con virus en el
sector de arranque, incluso si no tienen un efecto nocivo, Windows 95 usualmente
no puede instalar el acceso a disco de 32 bits, reduciendo así el rendimiento
general del equipo.
Otra impresión bastante difundida es que
sistemas como Windows NT, OS/2, Unix, etc., son inmunes a infecciones víricas.
Esto no es del todo cierto, pues si bien tanto Windows NT como OS/2, no son
capaces de arrancar si el equipo tiene un virus de sector de arranque y no
permiten el acceso directo a disco duro, no son tan inmunes a virus de archivo.
Sus ventanas de DOS y aplicaciones Win16 están en modo protegido, lo que aisla
su contenido del resto. Cada vez que en una de ellas ejecutamos un programa
infectado, el virus se cargará en la memoria reservada a tal ventana e infectará
los programas que se ejecuten en ella a partir de ese momento. Igualmente, si
cualquiera de estos sistemas ejercen de servidores de red, pueden distribuir
virus a otros sistemas no tan inmunes a ellos.
Como ya hemos visto, los virus de macro e
Internet nos han hecho cambiar el concepto que se tenía de los virus y su
difusión. Nadie puede saber que nos depara el futuro en este campo. No obstante,
en este momento se están desarrollando dos nuevas tecnologías que permiten
recoger aplicaciones directamente de servidores Web y ejecutarlas en nuestro
equipo de la forma más sencilla, transparente y automática posible: Java y
ActiveX. Esta definición se ajusta bastante a lo que hace un virus con lo que no
es extraño que mucha gente esté preocupada por las posibilidades de estos nuevos
sistemas.
TÉCNICAS ANTIVIRUS
Los actuales productos antivirus son una
solución completa e integran todo lo necesario para la luchar contra las
infecciones en un solo paquete. En líneas generales, un antivirus se compone del
escáner, el limpiador y un controlador de dispositivo residente.
El escáner es el arma antivirus por
excelencia. Antaño, analizaban exclusivamente los archivos en busca de
secuencias víricas, basándose en un archivo que contenía los patrones de los
distintos virus. Hoy día, incluyen técnicas más avanzadas que aumentan la
velocidad de detección con mecanismos de checksum e incluso permiten
descubrir nuevos virus con lo que se ha dado a llamar análisis heurístico.
Cada virus está formado por una secuencia
concreta de instrucciones, una "firma" que le descubre ante el escáner. Cuando
un nuevo virus es descubierto y analizado, su firma electrónica es incluida en
el archivo que luego es consultado por el escáner a la hora del análisis. Éstos
archivos son ampliados periódicamente por los fabricantes y son accesibles al
usuario de diversas formas. Para que un antivirus sea realmente efectivo, es
importante mantener actualizado el archivo de definiciones.
Uno de los métodos más antiguos para detectar
la existencia de virus es el uso de mecanismos de checksum. Esta técnica
aplica un cierto algoritmo matemático al contenido de cada programa. El
resultado de esta operación es almacenado la primera vez en un archivo de
referencia. Si se quiere comprobar la integridad del programa, se le vuelve a
aplicar el mismo algoritmo, si el resultado de esta operación es distinto al
almacenado en nuestra referencia, sabremos que el archivo ha sido modificado. Un
programa de checksum por si solo no tiene demasiada utilidad práctica,
pero algunos antivirus actuales los utilizan de tal forma, que partiendo de un
sistema limpio, solo estudian la presencia de virus en aquellos programas que
según el checksum han sido modificados. No es un método muy fiable, de
hecho existen virus diseñados para engañarlo. Por otro lado también se emplean
mecanismos de este tipo en la detección de virus polimórficos, pues muchos de
ellos contienen exactamente el mismo código en distinto orden. Si aplicamos
determinados algoritmos a la secuencia obtenemos el mismo resultado, delatando
el virus sea cual sea su forma.
El análisis heurístico no es un algoritmo en
sí, sino un conjunto de ellos. Un compendio de reglas que, basándose en la
experiencia, descomponen y analizan las secuencias de código ejecutable.
Concretamente buscan de partes de código que puedan asemejarse a lo que puede
hacer un virus, como quedarse residente, capturar una interrupción o escribir en
el sector de arranque del disco. De esta forma, puede detectar virus aún no
incluidos en su base de datos y avisar al usuario de que tal o cual programa
puede suponer un peligro para sus datos. No obstante, este método no es
infalible al 100% y en ocasiones provoca falsas alarmas.
Por fin y como respuesta a la proliferación de
múltiples motores de encriptación, los antivirus han empezado a utilizar
desencriptadores genéricos o GDE (Generic Decryption Engine). Éstas
aplicaciones observan el virus y averiguan la secuencia de código que aparecería
simulando la ejecución real, obligando así al virus a desencriptarse a él mismo
en un buffer. Una vez con virus en este buffer, es muy sencillo aplicarle los
métodos tradicionales de detección por firma, checksum, o heurístico.
Aunque una vez detectado el virus, lo mejor
que se puede hacer es eliminar la aplicación y reinstalarla, en ocasiones esto
no es posible por diversas razones. El papel de los limpiadores es erradicar de
archivos ejecutables los virus y en la medida de lo posible, devolverles su
anterior funcionalidad.
Dado el gran volumen de información que hoy
día mueve un PC, una pieza vital es el controlador de dispositivo virtual
antivirus (VxD), driver NT o TSR. A grosso modo, se queda residente en memoria y
chequea constantemente todo lo que entra o se mueve en el equipo, sin tener en
cuenta la procedencia (disquetes o CDROMS que introduzcamos, archivos que
recibamos de Internet, todo lo que se copie, descomprima o ejecute, etc.). La
interfaz de usuario es simple: el usuario simplemente tiene que utilizar su
máquina como lo hace de forma habitual, el controlador mostrará una alerta al
usuario si detecta algún virus e incluso algunos productos son capaces de mandar
un mensaje al administrador de red con la incidencia.
Aparte de lo anteriormente mencionado, a un
antivirus actual hemos de exigirle una certificación internacional, una
actualización sencilla y regular, una interfaz intuitiva y potente, que sea
capaz de examinar el correo electrónico y archivos comprimidos, capacidades de
red en la medida de nuestras necesidades y si es posible que se encuentre en
castellano y disponga de Hot-Line.
¿QUE
DEBEMOS BUSCAR EN UN ANTIVIRUS?
A la hora de decidirnos por un antivirus, no
debemos dejarnos seducir por la propaganda con mensajes como "detecta y elimina
56.432 virus". Realmente existen miles de virus, pero en muchísmos casos son
mutaciones y familias de otros virus; esto está bien, pero hay que tener en
cuenta que una inmensa mayoría de virus no han llegado ni llegaran a nuestro
país.
Por lo que de poco nos sirve un antivirus que
detecte y elimine virus muy extendidos en América y que desconozca los más
difundidos en España. Por tanto, estaremos mejor protegidos por un software que,
de alguna forma, esté más "especializado" en virus que puedan detectarse en
nuestro país. Por ejemplo "Flip", "Anti Tel", "Barrotes", "Coruña", etc. Por
otro lado, hemos de buscar un software que se actualice el mayor numero posible
de veces al año; puesto que aparecen nuevos virus y mutaciones de otros ya
conocidos con mucha frecuencia, el estar al día es absolutamente vital.
¿CÓMO EVITAR LOS VIRUS?
Los virus son una amenaza real para nuestros
datos. El uso masivo de Internet rompe las que antes eran barreras geográficas y
la difusión de virus se hace mucho más sencilla, amplia y veloz. Si se abre la
puerta de Internet y las redes corporativas, necesariamente ha de aumentar la
inversión en seguridad. Por poco que se valoren los datos de un ordenador,
siempre serán más valiosos que el coste de un buen paquete antivirus. No
obstante, para maximizar las capacidades de búsqueda, aunque utilicemos
asiduamente un solo producto es recomendable de vez en cuando recurrir a algún
otro escáner. A continuación incluimos una serie de medidas que pueden ayudar a
mantener nuestro sistema libre de problemas con los virus:
·
Realizar periódicas copias de
seguridad de nuestros datos
·
No aceptar software no original
o pre-instalado sin el soporte original
·
Proteger los discos contra
escritura, especialmente los de sistema
·
Si es posible, seleccionar el
disco duro como arranque por defecto en la BIOS para evitar virus de sector de
arranque
·
Analizar todos los nuevos discos
que introduzcamos en nuestro sistema con un antivirus, incluso los discos vacíos
(pues pueden contener virus en su sector de arranque)
·
Analizar periódicamente el disco
duro arrancando desde el disco original del sistema, para evitar que algún virus
se cargue en memoria previamente al análisis
·
Actualizar los patrones de los
antivirus cada uno o dos meses
·
Intentar recibir los programas
que necesitemos de Internet de los sitios oficiales
·
Tener especial cuidado con los
binarios que pueden estar incluidos en nuestro correo electrónico o en las News
·
Analizar también archivos
comprimidos y documentos
Articulo por Jose Antonio Pozo Campaña
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